Fotografía nocturna desde hides en Navarra
En Malone Nature llevábamos tiempo dándole vueltas a una idea que me apetecía mucho poner en marcha: incorporar la fotografía nocturna de mamíferos como una nueva experiencia dentro de nuestros hides fotográficos en Navarra.
Después de bastante trabajo, pruebas y ajustes, ya estamos muy cerca de poder anunciarlo de forma oficial. De momento, el gran protagonista de estas sesiones está siendo el zorro, que está entrando de forma habitual y nos está permitiendo preparar bien el servicio. Al mismo tiempo, seguimos trabajando la fotografía de jineta, una especie que ojalá podamos consolidar también dentro de esta propuesta. Y, de forma puntual, incluso se ha dejado ver la lechuza, que siempre añade un punto extra de emoción a la noche.
La idea de este nuevo servicio es clara: ofrecer una experiencia cuidada de fotografía nocturna con flash, pensada para disfrutar de la naturaleza de una forma distinta y para conseguir imágenes potentes, limpias y diferentes.
Una forma distinta de entender los hides fotográficos
Aunque hablamos de hide fotográfico, esta experiencia tiene algo diferente a una sesión más habitual de aves o de fauna diurna.
Por la noche todo cambia. Cambia la luz, cambia el ritmo del campo y cambia también nuestra forma de fotografiar. Aquí no seremos nosotros quienes sigamoscon la cñamara y el tele al animal a lo largo de la escena. Aquí toca justo lo contrario: entrar, colocarse, guardar silencio y esperar. Esperar a que sea el propio animal quien aparezca y se sitúe donde tiene que situarse.
Eso hace que la experiencia tenga algo muy especial. Estás metido en plena naturaleza, de noche, en silencio, pendiente de cada pequeño sonido. Muchas veces lo único que se escucha es el campo: el viento si lo hay, algún ave nocturna, insectos y, muy a menudo, el croar de las ranas, que a veces puede llegar a ser realmente atronador. Y de pronto, cuando todo eso se corta o cambia, cuando de repente se hace un pequeño vacío en el sonido, sabes que algo puede estar pasando. Muchas veces esa alerta silenciosa anuncia la presencia del zorro o de otro depredador cerca de la escena.
Ese ambiente, por sí solo, ya hace que la sesión merezca la pena.
Fotografía nocturna de mamíferos: zorro y jineta
Si pensamos en fotografía de mamíferos nocturnos, enseguida vienen a la cabeza especies muy atractivas. Ahora mismo, el animal con el que estamos trabajando de forma más sólida es el zorro, y lo cierto es que está dando muchísimo juego.
El zorro es un animal espectacular para fotografía. Tiene elegancia, expresividad, porte y una forma de moverse que funciona muy bien en imagen. En nocturna, además, gana todavía más fuerza. Su silueta, sus pausas, sus miradas y su forma de entrar en escena hacen que cada sesión tenga momentos muy especiales.
Junto a él, estoy trabajando también la fotografía de jineta, que sería sin duda otra de las especies más interesantes para este tipo de sesiones. Es un mamífero muy buscado, muy bonito y con una estética nocturna que encaja perfectamente en este formato.
Cómo serán las sesiones
La idea es que estas primeras sesiones estén muy acompañadas por mi parte. Al menos al principio, procuraré estar con vosotros para ayudaros con todo lo necesario: colocación, ajustes, parámetros y dinámica de la sesión.
La intención es que quien venga no tenga que estar preocupado por mil cosas a la vez. Yo os iré guiando para que podáis centraros en lo importante: estar atentos, interpretar lo que ocurre delante y disparar en el momento oportuno.
En una sesión de este tipo hay una parte técnica importante, y creo que tiene sentido acompañarla bien, sobre todo al inicio. No es solo sentarse y esperar. Hay que entender cómo funciona la escena, dónde puede aparecer el animal, cómo anticiparse, cuándo conviene disparar y cómo responder si la entrada es rápida o si el animal se queda quieto solo un instante.
Por eso, aunque el servicio está pensado para disfrutar y para obtener buenas imágenes, también tiene una parte de aprendizaje muy bonita para quien quiera iniciarse o mejorar en fotografía nocturna con flash.
¿Te apetece probarlo?
Estamos empezando con las primeras pruebas de estas sesiones nocturnas. Las 2 primeras personas de cada marca de cámara tendrán un precio especial de 35€ la sesión nocturna. Y si además quieres completar la experiencia con una sesión de tarde, el precio conjunto será de 110€ en total.

Fotografía con flash, pero con luz continua para seguir la escena
Una de las claves de estas sesiones es que la fotografía será con flash, pero el escenario contará también con una iluminación continua muy suave mediante pequeños paneles LED.
¿Para qué sirve esa luz continua? No está pensada para hacer la fotografía final, sino para permitirnos ver lo que ocurre en el entorno, seguir el movimiento del animal, anticipar su entrada y no estar completamente a ciegas dentro de la noche. Nos ayuda a leer la escena, a prepararnos y a vivir la experiencia de una forma más cómoda y eficaz.
Después, la imagen se construye con el flash, que es lo que nos permite congelar el movimiento, modelar la luz y obtener ese tipo de fotografía nocturna limpia, cuidada y con carácter.
Esto es importante entenderlo bien: no se trata de disparar “a ver qué sale”, sino de trabajar una escena preparada, pensada para que el resultado sea bonito y para que la experiencia tenga también un valor fotográfico real.
Aquí manda el silencio
En la fotografía nocturna en hide, si queremos que todo funcione bien, hay una norma por encima de casi todas las demás: el silencio.
Hay que extremar el cuidado con los ruidos. No hablar dentro del hide, no hacer movimientos innecesarios y evitar cualquier sonido que pueda delatarnos. Por supuesto, tampoco pueden encenderse luces dentro del hide: ni linternas, ni pantallas, ni móviles. La oscuridad y la discreción forman parte de la sesión.
Esto, lejos de ser un inconveniente, es parte de la experiencia. Obliga a estar presente, atento y metido de lleno en lo que está pasando fuera. Hace que la fotografía se viva de una forma mucho más intensa. En cierto modo, te mete de verdad en la noche.
No vamos nosotros al animal: esperamos a que el animal entre en escena
Quizá una de las cosas más interesantes de esta propuesta es precisamente esa: aquí no se trata de buscar activamente al sujeto con la cámara, sino de esperar a que él entre en la escena.
Eso cambia por completo la lógica de la fotografía. No somos nosotros quienes elegimos cada paso. Preparamos el escenario, ajustamos la técnica, entramos en el hide y esperamos. Luego es el animal quien decide. Y ahí está gran parte de la belleza de esta disciplina.
Cuando el zorro aparece, cuando se frena, mira, escucha y se coloca donde queríamos, todo cobra sentido. Hay una mezcla de tensión, atención y emoción que engancha muchísimo. Y cuando además todo eso termina en una buena imagen, la sensación es todavía mejor.
Por eso me gusta pensar que esta propuesta no es únicamente un nuevo servicio de hides fotográficos, sino también una forma distinta de acercarse al medio natural.
Muy pronto en Malone Nature
Esta misma semana empezamos con las primeras pruebas con clientes, y en cuanto terminemos de afinar algunos detalles lo anunciaremos ya de forma oficial.
Mi idea es que sea una propuesta atractiva tanto para quien ya tiene cierta experiencia en fotografía nocturna o fotografía con flash, como para quien quiere probar algo nuevo y hacerlo en un entorno preparado, acompañado y pensado para disfrutar.
i te interesa probar estas sesiones nocturnas, puedes escribirme directamente por WhatsApp.
Estamos en fase de pruebas y, por eso, las 2 primeras personas de cada marca de cámara tendrán un precio muy especial: 35€ la sesión nocturna.
Si además te apetece venir antes y hacer también una sesión de tarde, el precio total de ambas será de 110€.
Y si vienes de lejos, que eso no te frene: si lo deseas, podrás alojarte en la Hospedería del Convento de los Padres Agustinos de Marcilla por 40€ en habitación individual con baño privado.
Porque de noche, en el campo, pasan muchas cosas. Y algunas de ellas pueden convertirse en fotografías muy especiales.